domingo, 16 de noviembre de 2008

Responsabilidad en las pequeñas decisiones económicas


Situación A - Buenos Aires, Rosario y otras ciudades Argentinas: Diciembre de 2001: Una multitud histérica golpeando cacerolas y agresivamente destruyendo propiedad de otros –fachadas, vidrios, cajeros automáticos- reclama por los derechos de propiedad propios, reclamando se liberen las restricciones a la extracción de los depósitos bancarios.

Situación B - Mismas ciudades, Octubre de 2008: Preocupados por la desaceleración de la economía global y la crisis originada por las consecuencias derivadas de la caída de la “burbuja inmobiliaria” en los Estados Unidos de Norteamérica, cientos de personas y empresas corren a las entidades bancarias demandando vorazmente dólares, la moneda de curso legal de Los Estados Unidos de Norteamérica.


Separadas en el tiempo, ambas escenas ilustran claramente la esquizofrenia y contradicciones en las que incurrimos periódicamente los argentinos. Obviamente que nos encanta siempre despotricar contra los gobernantes de turno, sean del color político o ideológico que fuere, siempre es en ellos en quien vemos las causas de nuestros fracasos.

La mirada introspectiva siempre ausente, como así también nuestro sentido de responsabilidad, preferimos no percatarnos de cómo pequeños actos influyen en la realidad y nos gusta adherirnos al discurso del predicador del Apocalipsis de turno como si fuésemos un grupo de correctos y circunspectos ciudadanos escandinavos con la más alta virtud ciudadana y un sentido de comunidad insuperable que por alguna razón de la Providencia Divina debe expiar pecados del pasado sufriendo el azote una clase gobernante venida del peor de los subdesarrollos, con la firme determinación de arruinaros y de fracasar.



1. Diciembre de 2001: Más allá de las ironías, analicemos las cuestiones con mayor detenimiento, comenzando por Diciembre de 2001: Domingo F. Cavallo (otrora héroe de la estabilidad de los 90 y con amplio apoyo popular) firma su sentencia de muerte política estableciendo el régimen comúnmente llamado “corralito” mediante el cual –entre otras medidas- se limitó las extracciones bancarias.

Sólo ello bastó para que las hordas de ahorristas, asambleístas y otros tipos de emergentes sociales atacaran con gran violencia los bancos, saliendo a las calles movilizándose del mismo modo que antes habían criticado, y exclamando a viva voz un elocuente y frenético “que se vayan todos” causando una serie de desmanes y exabruptos que culminaron con la renuncia de un Presidente Constitucional, y lo que es mucho peor, con el triste resultado de aproximadamente de 20 muertos.

De lo que no se percataron los enérgicos ahorristas fue que ellos mismos (si, ellos mismos) habían tenido gran parte de la cuota de responsabilidad en la generación su propia pesadilla. Hacía meses que constante y progresivamente habían ido retirando los depósitos bancarios, tendencia que se había agudizado hacia Noviembre y comienzos de Diciembre de dicho Año.

Hay un concepto básico que se debe tener en cuenta para explicar el fenómeno subyacente a la medida del Dr. Cavallo: la creación de dinero bancario o el multiplicador bancario de dinero.

Básicamente se explica de la siguiente manera: los bancos al recibir depósitos no se quedan simplemente con el dinero físico en sus bóvedas esperando que el depositante desee en algún momento efectuar extracción, ya que esto no sería rentable. En cambio, dicho dinero es inyectado nuevamente al sistema por el banco quien lo utiliza para otorgar préstamos a individuales o empresas. No presta todo el dinero ya que en todo sistema se establece un mínimo que el banco debe tener en reserva, llamado el encaje obligatorio (reserve requirement).


Su fórmula es la siguiente

m = 1/R

(el multiplicador monetario “m” es inversamente proporcional al encaje bancario obligatorio “R” reserve requirement)
Pero todo aquello que excede al encaje, es introducido al sistema mediante los préstamos y esto permite que la intermediación en el mercado monetario que hacen los bancos ayude a la expansión de la economía, pudiendo financiar obras o proyectos de inversión. Así también puede dar líneas de crédito a otros bancos que a su vez también pueden volver a dar en préstamo dicho dinero –respetando el encaje legal- y éste a otro, y así sucesivamente.

De modo que un inicial depósito de 100.000 pesos suponiendo un encaje del 10% permite al banco prestar 90.000 pesos y estos 90.000 de ser depositados permitirán que se vuelvan a presar otros 81.000 pesos y así sucesivamente. Es lo que se conoce como creación bancaria del dinero.

Lo cual lleva necesariamente infiere -suponiendo que el sistema fuera integrado únicamente por los actores mencionados- que si el depositante primario quisiera recuperar sus 100.000 pesos antes del plazo acordado con la entidad bancaria, se encontraría con que esto no sería posible: el banco no tendría físicamente todo el dinero para devolver.

El anterior fue un burdo y simplificado ejemplo, para acercarnos a la realidad debemos pensar en un sistema muchísimo más complejo y donde no sólo deben tenerse en cuenta los depósitos a plazo, sino también una amplia gama de instrumentos financieros como bonos, futuros, opciones, etc. De todos modos, en esencia el mecanismo es el mismo.

Sólo con recurrir a la lógica y la matemática podemos darnos una idea de lo que ocurriría en el caso que todos los depositantes y ahorristas del sistema bancario decidieran en un momento dado retirar todo el efectivo que alguna vez depositaron: provocarían el colapso total.

Miles de ahorristas inundados por el pánico de la época, en un clima de “sálvese quien pueda” (que luego continuó a través de una serie de medidas judiciales algunas justificadas y otras no tanto) al intentar retirar la totalidad de sus ahorros a fines de 2001 fueron en parte responsables de la debacle. Y paradójicamente deberían estar agradecidos a Domingo Cavallo.

Si el Dr. Cavallo no hubiera intervenido en las regulaciones bancarias, estableciendo una férrea restricción a las salidas del sistema (corralito y corralón) posiblemente los ahorristas se hubieran encontrado con la más dura y fría realidad de tener que lidiar con la una cadena de Quiebras de la mayor parte de las entidades bancarias, derivada de la lógica imposibilidad de hacer frente al retiro de todos los depósitos. Sólo algunos pocos, los primeros en llegar a retirar su dinero o aquellos con mejor privilegio legal dentro del proceso de liquidación, hubieran podido satisfacer sus expectativas. El resto hubiera tenido que resignarse a tratar de cobrar un ínfimo porcentaje derivado del resultante de la Quiebra o simplemente perderlo todo.

Sin embargo los argentinos nos encontramos con la dificultad de analizar las cuestiones desde una perspectiva que exceda el simple interés individual o desde una perspectiva más sistemática. Es mucho más fácil depositar las culpas en Cavallo, los políticos, los Estados Unidos, o quienquiera detente el título de “demonio” de turno.

Creo que lo más emblemático de los tristes episodios de 2001, y que reflejaron el nivel de esquizofrenia fue el vandalismo y desprecio por todo tipo de respeto por la propiedad del otro que protagonizaron los ahorristas en sus diversos tipos de reclamo. Qué hubiera sido de nosotros si todos los desocupados del país (Cuyo número ascendía 18% al 20% en aquella época) hubieran reclamado con la misma virulencia que los ahorristas!

2. 2008: Algunas semanas atrás, hacia fines de Octubre de 2008, me encontraba esperando en la sucursal local de un importante banco, para hacer los pagos corrientes (tarjeta de crédito, servicios, etc) y me encontré con una gran cantidad de personas que era poco común (hasta en la escalera había gente haciendo cola, con un notable mal humor) Al preguntar a la cajera sobre la inusual afluencia de clientes, ésta me informó que la mayoría había estado comprando dólares americanos.

El pánico generado por una crisis originada en los Estados Unidos de Norteamérica, ha provocado el efecto que nacionales argentinos desechen sus existencias en moneda nacional, demandando fuertemente dólares americanos –justamente la moneda de la misma nación donde se generó la crisis-.

En otras palabras, en momentos de crisis, los nacionales argentinos, nos encontramos depositando nuestra confianza casi frenéticamente en la economía americana, desprotegiendo así lenta pero progresivamente la nuestra. Aún aquellos que se la pasan criticando y vituperando a los hermanos norteamericanos, no dudan en “refugiarse” en dólares (como si fueran a salvarse o a hacer una gran diferencia por tener algunos dólares ante una crisis generalizada).

Con esto no quiero hacer una declaración burda de nacionalismo, pues si hay una nación por la cual siento aprecio, afecto y admiración son los Estados Unidos de América. No obstante, creo que debemos sincerarnos, y en todo caso tomar conciencia de nuestras acciones con responsabilidad.

Quiero hacer énfasis en que, tenemos que preocuparnos de nuestras decisiones de hoy, para no tener que quejarnos el día de mañana.

La compra sistemática de dólares, aún por parte de individuales y en montos relativamente pequeños, sí repercute en nuestra economía, tanto en el sistema monetario como en el de la economía real.

Un concepto clave que nos da la teoría económica para explicar esto es el del “valor fiduciario del dinero”. El término Fiduciario deriva del latín fides que significa “fe” y refiere a que los billetes y monedas en circulación no basan su valor en la existencia de una contrapartida en oro, plata o metales nobles o valores, así tampoco en su valor intrínseco, sino simplemente en su declaración como dinero por el Estado y también en el crédito y la confianza (la fe en su futura aceptación) que inspira. Sin la declaración del Estado o con una generalizada pérdida de confianza, el dinero fiduciario sólo vale lo que el papel en el cual está impreso.

En consecuencia, la demanda de moneda extranjera en éste caso dólares en desmedro de la moneda local implica necesariamente en una pérdida de confianza en nuestra propia economía. Al comprar dólares el mensaje que damos al mercado es “confío en Estados Unidos” y “no confío en la Argentina” . A su vez, dicha demanda de dólares ayudará al Estado Americano a finaciarse.
Seguramente muchos declarados enemigos de los Estados Unidos han en cierto modo financiado la Guerra en Irak con su compra de ésta divisa extranjera, lo cual es otra expresión de la muchas contradicciones que tenemos los argentinos.

En segundo lugar, la mayor demanda de dólares –y esto es una regla básica en economía- provocará un aumento de su precio, con lo cual el preció del dólar subirá necesariamente. En caso que el Estado Argentino a través de su autoridad monetaria insista en sostener su precio, perderá reservas a tales fines. Y ello es de esperar, pues una de las funciones del Banco Central es la de preservar el valor de la moneda.
Tanto la suba del tipo de cambio por una masiva y artificial demanda de dólares, como también la pérdida de reservas, repercutirán negativamente en la economía.

La pérdida de reservas hará menos sólida a la economía local frente a debacles o tumultos externos. No nos quejemos entonces si luego tenemos que soportar una nueva devaluación, otra corrida bancaria, corralito, etc. No será culpa de las corporaciones americanas, de la Presidente, ni tampoco de Redrado, será nuestra culpa.

Otro aspecto y quizás es el más importante a analizar: la esterilización del dinero. Generalmente los privados y empresas al comprar dólares en éstos casos tienen dos finalidades en miras: 1) para llevarlos al exterior y 2) como refugio: para guardarlos, en el colchón, la latita o la caja de seguridad. En ambos casos, repercuten de modo negativo para la economía del país.

En 1) más claramente, porque directamente la riqueza creada en el país se va. Es el caso de las empresas extranjeras o algunos nacionales que tienen sus ahorros en el exterior. El dinero que sale del sistema bancario local, dejará de financiar inversión en Argentina, para hacerlo en otro lado, o Dios sabe qué irá a financiar si es que va a parar a algún país de nula o baja tributación (paraísos fiscales)

En 2) porque el dinero cuando lo ponemos en el “colchón” o en la caja de seguridad, también sale del sistema, se esteriliza, deja de financiar la inversión o el consumo y por ello se vuelve un activo improductivo.

Dormirán entonces debajo del colchón, en lugar de ser base al financiamiento de obras o actividades productivas, las cuales darían trabajo a la masa de asalariados y éstos a su vez gastarían en consumo, lo cual generaría a mediano plazo mas inversión y más actividad.

No nos quejemos mañana pues, de la parálisis de la economía que nosotros mismos ayudamos a provocar.

Me podrán decir que los mayores compradores de divisas son las trasnacionales o compañías extranjeras, es verdad. Pero quién podrá quejarse contra éstas si los propios ciudadanos argentinos hacemos lo mismo. Creo que es al menos hipócrita quejarnos y demonizar a las empresas trasnacionales cuando ellas no han harán sino exactamente lo que el propio nativo, el propio nacional ha hecho.

¿Si no confiamos en nosotros mismos, con que autoridad podemos esperar o mucho menos demandar que otros lo hagan?

Espero que todos los Argentinos tomemos conciencia de la importancia de la CONFIANZA y la FE, no sólo aspectos más espirituales sino también en la economía, y que nos responsabilicemos también de proteger lo nuestro, nuestra moneda, nuestras instituciones, nuestro país.

miércoles, 5 de noviembre de 2008

Barack Obama Presidente: El triunfo de la Esperanza y la Democracia

Barack Hussein Obama II - 44º Presidente (electo) de los Estados Unidos de Norteamérica

A mis queridos amigos,


Con el 98% de los votos escrutados, el Senador Obama se consagraba como ganador con un amplio margen de 349 votos del Colegio Electoral a su favor, contra los 162 de su contendiente Republicano John McCain (52,4% contra el 46,3% del total de los votos) en una histórica elección.

Muchos intentarán demostrar otras virtudes del Senador por Illinois, pero el dato que hace trascendente éstos comicios es su condición racial: sí, será el primer Presidente Afro-americano de los Estados Unidos en toda su historia.

Y aquí la palabra clave es la "historia", pues sólo en tal contexto puede entenderse la real trascendencia de éste hecho. A poco de independizarse de la Corona Británica, la joven república federal no pudo destruir la primitiva e inhumana práctica de la esclavitud. En efecto, gran parte de la economía del Sur dependía de la mano de obra esclava de africanos que eran vendidos como meras mercancías.

El estigma de tan aberrante práctica persistió, resistiendo incluso una sangrienta guerra fraticida entre el Sur Agricola Esclavista Secesionista y el Norte Industrial Abolicionista (la Guerra Civil Norteamericana). Incluso después de la sanción de la 13ra. enmienda a la Constitución Federal (la cual abolió la esclavitud) la discriminación racial sistemática persisitió en los Estados principalmente del Sur. Avanzado el siglo XX la práctica segregacionista aún continuaba, determinando que los hombres y mujeres "de color" se vieran obligados a usar distinos asientos en el transporte público, a ser discriminados en escuelas públicas, diferenciados los baños públicos y todo otro tipo de distinciones humillantes. Contra tales injusticias se alzaron las voces de históricos personajes como Rosa Parks, Clarence Mitchell Jr. y Martin Luther King Jr..

De su resistencia a la injusta legislación que avalaba las prácticas discriminatorias se fue consolidando lo que se dió en llamar el "Civil Rights Movement" y finalmente se fueron plasmando en decisiones jurisdicionales como "Brown vs. Board of Education" un fallo de la Corte Suprema de los Estados Unidos considerado como un hito pues determinó la inconstitucionalidad de la segregación racial en las Escuelas Públicas, por violatoria de la "Equal Protection Clause" de la 14va. Enmienda. En dicho caso Brown y otros padres de niños negros iniciaron una acción de clase contra el Board of Education (Junta de Educación) de Topeka Kansas, por su política de segregación.

Dicho precedente sentó una nueva regla para todos los Estados que aún continuaban con dichas prácticas. No todos lo aceptaron y generó fuerte resistencia de ciertos sectores población blanca. Incluso en 1957, el gobernador de Arkansas -desobedeciendo las normas federales- ordenó a la Guardia Nacional de su Estado para bloquear la entrada de niños negros a la "Little Rock High School". El Presidente Dwight Eisenhower tuvo que responder enérgicamente enviando efectivos de la 101 Airborne Division del Ejército (una unidad de infantería del Ejército!!) desde Fort Campell en Kentucky para poder aplicar la orden federal y escoltar a los niños negros para que puedan ingresar a la Escuela.

La evolución de dicho movimiento continuó cristalizandose en legislación positiva como la "Civil Rights Act de 1964" que determinó la prohibición de todo tipo de segregación racial y la "Voting Rights Act de 1965" que aseguró los derechos electorales mediante la prohibición de prácticas por las cuales se establecían prerrequisitos para que los votantes se registren (es práctica en los Estados Unidos que el votante debe previamente registrarse) como por ejemplo pruebas de alfabetismo, todas ellas con el fin de evitar que los afro-americanos votasen.

Incluso la resistencia social al fin del sistema de segregación se hizo notar, mediante la aparición de grupos de extremistas como el Ku Kux Klan y otros fanáticos que pregonaban la Supremacía Blanca, neonazis, y otros tipos de intolerantes del estilo. Además de ellos existían otros tipos de discriminación o segregación mucho más sutiles, como el "Mortgage Segregation" (Segregación Hipotecaria) que consistía en la práctica de que Bancos y Entidades Financieras sistemáticamente negaban o rechazaban los pedidos de préstamos hipotecarios en función de la condición racial de quienes solicitaban dichos servicios.

Todas éstas prácticas fueron retrocediendo ante el avance de nuevas "rulings" judiciales y sucesivas mejoras en la legislación, con algunos decisorios de hasta mediados de los años 70'.

Detengámonos en éste hecho: Hace menos de 50 años, aún existían en los Estados Unidos prácticas y normativas discriminatorias en base de la raza, siendo el principal grupo perjudicado el de los Afro-Americanos.

Este breve desarrollo nos pone en perspectiva: la consagración en la Primera Magistratura de la Federación Norteamericana de un ciudadano Afro-Americano representa no sólo una curiosidad o una extravagancia: es verdaderamente un salto cúantico en la evolución del avance de los Derechos Fundamentales en dicha Nación.

Hoy, gracias a la Democracia, en los Estados Unidos -que son la nación más poderosa del mundo- un hijo de quienes hacía doscientos años eran esclavos y hace sólo 50 pobladores de segunda, absolutamente discriminados y segregados (en un sector geográfico) será quien decidirá los destinos de toda la Nación y en cierto modo, del mundo.

Este hecho me llena de alegría, emoción y esperanza, no sólo porque da fin a 8 años de una Administración que se aventuró por los oscuros senderos del Unilateralismo, la Guerra y la negación de los Derechos Humanos (no olvidemos que el actual Presidente George W. Bush vetó la prohibición de la tortura, con lo cual convalidó dicha práctica-específicamente el waterboarding-) sino también porque de por sí demuestra la capacidad de los sistemas democráticos de aprender de los errores de liderazgos desvíados, de evolucionar constantemente hacia mayores niveles de Libertad y de Igualdad, y de permitir que todos -incluídas las minorías- se sientan incluídos en un proyecto de Nación.

Es por ello que más allá de las diferencias en lo ideológico o político, este 4 de Noviembre de 2008 será recordado por todos los amantes de la libertad y la igualdad como un día de júbilo, de alegría y de esperanza. Una vez más, la Democracia ha triunfado.

Esperemos, que Barack cumpla sus promesas electorales, y en pocos meses seamos testigos del Triunfo de la Paz en el Mundo, la gran asignatura pendiente.



Patricio Eduardo Gazze, 5 de Noviembre de 2008.-

lunes, 3 de noviembre de 2008

Fiesta de la Democracia en los Estados Unidos

Barack Obama (Demócrata) vs. John McCain (Republicano)
(principales candidatos para los comicios del 4.11.08)


Mañana, 4 de Noviembre, los ciudadanos de los Estados Unidos de Norteamérica definirán quién ocupará la Presidencia de su País por los cuatro próximos años. Ésta fecha es muy importante y trascendente, no sólo porque en ella se dará a conocer a la persona encargada de conducir la Nación más poderosa de la Tierra, sino también porque es parte una tradición y una forma de vida muchísimo más fuerte que el poderío económico y militar que hoy detenta dicho país: la democracia y el Estado de Derecho.

En efecto, cada cuatro años, todos los Martes despúes del primer Lunes de Noviembre se llevan a cabo las elecciones Presidenciales. Esa particular regla para determinar el día de la votación presidencial obedece a una normativa uniforme fijada 1845 y obedece a una razón práctica: dado que la mayoría de la población norteamericana se dedicaba a la actividad rural, el mes de noviembre era indicado pues para entonces se había terminado de cosechar y aún no comenzaba el severo invierno boreal. Y un martes, pues se pensaba en los largos viajes de los pobladores rurales, y el lunes no se consideraba razonable para no interferir con los servicios religiosos. Que fuera el primer martes después del primer lunes, era para evitar que la votación ocurriese en día de todos los Santos y también porque al ser usual para los comerciantes cierren sus libros contables el primero de cada mes, de éste modo se evitaba que un éxito o fracaso económico del mes anterior infuyese sobre la decisión.

Pero aún antes de dicha fecha uniforme, desde 1792 se había establecido por ley federal que las Elecciones deberían llevarse a cabo cada cuatro años y desde entonces así se ha venido haciendo en años pares (tanto las Presidenciales -cada 4- como las Legislativas de medio-término -cada dos-). La Elección Presidencial de 1792 fue la segunda, luego de la primera ocurrida en 1789 en la cual debutó la Rama Ejecutiva de Gobierno (bajo el anterior régimen de los "Articles of the Confederation" el órgano gobernante era el Congreso de la Confederación)

Desde entonces, sucesivamente se ha venido cumpliendo tal regla y cada traspaso del poder ha sido pacífico y democrático, sin ninguna interrupción. Es en la observancia estricta de ésta regla, que los Estados Unidos demuestran su grandeza de la mejor manera posible. Recordemos que mientras la recientemente independizada Nación estaba dando a luz a la primer democracia moderna, en el Viejo Continente la mayoría de los Estados se encontraban organizados como monarquías absolutas.

Es por ello que la celebración de comicios libres en Estados Unidos es un motivo de alegría para todo el planeta, ya que es testimonio de la posibilidad que un país de gran magnitud puede resolver las cuestiones suscitadas de la lucha por el poder de modo ordenado, racional y pacífico. Y como ha podido sobrevivir a dificultades enormes como una Guerra Civil, 2 Guerras Mundiales y grandes crisis económicas (el crack del 29´)

En nuestro país, si bien no podemos exhibir una continuidad tan prolongada del régimen demócratico -dado que nuestra Historia ha sido lamentablemente empañada por quiebres en el orden constitucional que establecieron regímenes de Facto que olvidaron la sabiduría de nuestra Constitución Nacional- debemos celebrar con júbilo que el pasado 30 de Octubre se han cumplido 25 años de democracia ininterrumpida.

Ello es sin lugar a dudas un hito del cual los ciudadanos debemos alegrarnos, recordandolo y comprometiéndonos por hacer posible que de ahora en adelante la continuidad democrática sea hacia el infinito, sin interrupciones y cada vez más sólida.

Quizás a muchos argentinos no les guste tomar como ejemplo a los Estados Unidos. Pero el modo, la tradición republicana que han conseguido consolidar, permitiendo que sus elecciones sean en paz y en orden, siendo respetuosos de las institucioens y de la investidura de la primera magistratura, son todos elementos que indican que si bien con las particularidades de nuestra propia identidad, mucho podemos aprender de ellos.


domingo, 26 de octubre de 2008

Reforma al Sistema Previsional Argentino: Hechos y desafios


El Proyecto:



Todo comenzó el pasado Martes 21 de Octubre cuando la Presidenta de la Nación, Dra. Cristina Fernández de Kirchner, anunció en la sede de la Administración Nacional de la Seguridad Social (ANSeS) el proyecto de ley de reforma del Sistema Previsional Argentino. Dicha iniciativa fue enviada al Congreso de la Nación y contempla la unificación del Sistema Integrado de Jubilaciones y Pensiones bajo un único régimen previsional público que (de ser aprobado por el Parlamento) entraría en vigencia a partir del 1° de enero de 2009.

Link: Proyecto Oficial de Ley en formato .pdf (página de la ANSeS)

Dicha unificación propuesta, brega por un retorno a un sistema unificado previsional de carácter solidario o “de reparto”.

De prosperar la iniciativa, estaríamos volviendo sobre los pasos de la reforma efectuada en el año 1993 que contempló la creación del sistema privado o de capitalización individual, dejando la opción de permanecer en el sistema estatal a quienes así lo desearan. Dicha reforma respondió a una tendencia que tuvo origen comienzos de los años 80, en el cual un conjunto de países encabezados por Chile en 1981, comenzaron a introducir reformas en sus sistemas previsionales, reemplazando total o parcialmente el sistema de reparto existente por un nuevo sistema basado en el ahorro y la capitalización individual. Es por ello que corresponde analizar brevemente los dos sistemas que se presentan como alternativas (no excluyentes entre sí, pero en polos opuestos ideológicos)

Sistema de Capitalización:

El sistema de Capitalización se caracteriza por la creación de cuentas individuales de ahorro, en las cuales se depositan las sumas detraídas del aporte del trabajador y las contribuciones del empleador para que entes específicos las administren, invirtiendo dichos fondos de manera de maximizar la rentabilidad.

Para su establecimiento se invocaron como razones fundamentales los cambios demográficos signados por un descenso importante de la tasa de fecundidad y un aumento de la expectativa de vida de las personas, lo que en la práctica significa que cada vez menos trabajadores activos financiarán las pensiones de los jubilados .El resultado de dicho proceso es la generación de un déficit creciente de los sistemas de reparto, lo cual incide en la caída del monto de los beneficios entregados por el sistema de reparto y un aumento permanente de las tasas de cotización.

Más de 20 países de América, Europa y Asia han adoptado el sistema privado de pensiones basado en el ahorro y capitalización individual, en forma obligatoria o voluntaria. Se ha sostenido que además de otorgar una solución a la crisis demográfica, tiene efectos positivos sobre el ahorro nacional, disminuyendo la presión financiera al Estado y permitiendo un mayor desarrollo de los mercados de capitales.

Sistema de Reparto:

El sistema clásico o de reparto, se fundamenta básicamente en el ingreso fiscal que suponen los aportes y contribuciones de los trabajadores activos al sistema: éste ingreso financia a las clases pasivas (jubilados, pensionados, etc.) cuyas jubilaciones son a cargo del Estado, administradas por la autoridad máxima en seguridad social. En éste sistema se destaca la solidaridad, ya que los trabajadores de hoy financian a los jubilados de hoy, y aquellos a su vez, en su caso serán financiados por los trabajadores del mañana.

La cuestión en argentina y la Reforma proyectada:

En la Argentina desde el año 1993 rige un Esquema Multipilar conformado por un sistema público no contributivo (primer pilar); un sistema obligatorio mixto contributivo (segundo pilar) en el cual se integran el Régimen de Reparto (público) con el Régimen de Ahorro y Capitalización individual (privado). Las personas además pueden realizar aportes voluntarios (tercer pilar). La afiliación al sistema Integrado de Jubilaciones y Prestaciones, SIJP, es obligatoria para los trabajadores dependientes e independientes, los cuales pueden optar libremente por el sistema de capitalización o por la modalidad de reparto. Si el trabajador opta por el régimen de capitalización individual, el aporte que éste realiza es del 7% de su salario, del cual un 4,58% va a la cuenta de capitalización individual, un 1,42% a la compañía de seguros y un 1,00% se destina a la AFJP para cubrir la comisión de la administradora ; por su parte el empleador realiza un aporte del 16% destinado a financiar el régimen de reparto.

Si el trabajador optó por el régimen de reparto, el aporte sería del 27% del ingreso del trabajador, del cual 11% es aportado por el trabajador y un 16% aportado por el empleador. Los beneficios para los trabajadores afiliados, otorgados por el sistema, comprenden pensiones de vejez, invalidez y sobrevivencia. Para poder obtener la Jubilación Ordinaria (JO), proveniente de este sistema, es necesario haber alcanzado la edad legal de jubilación - 65 y 60 años respectivamente para hombres y mujeres. Para tener derecho a las prestaciones en caso de fallecimiento e invalidez, los afiliados deben ser menores de 65 años y deben haber cotizado por lo menos durante 18 de los últimos 36 meses.

El Estado garantiza una pensión mínima, otorgando una Prestación Básica Universal (PBU) equivalente a 2.5 veces el aporte promedio previsional obligatorio a las personas que hayan alcanzado la edad de retiro y registren aportes por lo menos durante 30 años. La Prestación Compensatoria (PC) se destina a cubrir los años aportados antes de la entrada en vigencia del régimen de la ley 24.241 y es equivalente a 1,5% sobre el salario promedio establecido por cada año de cotización realizado anterior a la ley. También existe la Prestación Adicional por Permanencia (PAP) y es equivalente al 0,85% por cada año de cotización después de julio de 1994. Además, otorga una pensión complementaria a quienes hayan efectuado aportes en el antiguo sistema.

Problemática de la reforma proyectada:

Habiendo analizado a grandes rasgos los dos sistemas propuestos (que en efecto no son los únicos pues existen numerosas variables) podemos ahora comenzar a interiorizarnos con la problemática que subyace el proyecto de reforma.

En primer término surge que el problema no es exclusivo de nuestro país. Tanto los países mucho más desarrollados –por la cuestión del envejecimiento de la población, crisis financieras- como los mucho menos desarrollados –por la falta de articulación de un sistema medianamente eficiente- comparten grandes desafíos respecto del tema de la previsión social y de el cuidado de aquellos ciudadanos que pasan a la clase pasiva –aquella que ha terminado su ciclo productivo-.

El envejecimiento de la población es un problema central: a medida que las tasas de natalidad bajan y el promedio de vida aumenta, se va debilitando la delicada ecuación que sirve de base al sostenimiento económico de las clases de jubilados y pensionados. Tanto en sistemas de reparto (que depende claramente de la relación entre activos aportantes y pasivos beneficiarios del sistema, y por ende es vulnerable a escenarios con alto desempleo, déficits en las cuentas del estado y también a situaciones de inflación) como así también en sistemas de Capitalización individual: el costo de vida tiende a aumentar considerablemente, los gastos de la edad pasiva en casos resultan muchísimo mayores –incluyendo los de manutención básica y vivienda pero también en gran medida asistencia medica, medicinas, cuidados, etc.- y por otra parte se extienden cada vez más en el tiempo, como para poder ser solventados con el ahorro en cuentas de capitalización. La rentabilidad de las cuentas es muchas veces menor a la inflación, al aumento general del costo de vida y no esta exenta de las grandes perdidas que pueden significar crisis financieras, malas inversiones de los administradores de las carteras, etc. Pensemos por un momento si es razonable que alcance lo ahorrado en una cuenta de capitalización por el lapso de 30 años para solventar la vida pasiva de un individuo que vive otros treinta o incluso cuarenta mas luego de jubilarse (90 o 100 años de vida respectivamente), además de pagar las comisiones respectivas a las Administradoras ¿Quién paga la diferencia? ¿Qué pasa con aquel cuyos ahorros capitalizados se consumen totalmente?

A nadie se le ocurriría el uso del sistema de capitalización a rajatabla –que sería lo más lógico para que la coherencia del sistema- disponiendo que la solución en aquellos casos sea que el pasivo cuya renta se consumió no reciba ninguna asistencia más y librado su propia capacidad de supervivencia: la solución entonces será que el Estado se tendrá que volver a hacer cargo (y aquí es donde la opción estatizadora tiene un buen argumento, como también el hecho de la garantía estatal, y las prestaciones complementarias que son a cargo del Estado)

Sin embargo, el sistema de solidaridad (llamado así por disponerse desde el Estado una solidaridad inter-generacional entre los individuos trabajadores aportantes y los pasivos beneficiarios) presenta grandes vulnerabilidades. El equilibrio aportantes-beneficiarios para que funcione el sistema deberá estar compuesto por una mayoría de los primeros por sobre los segundos, y ésto como todos sabemos no siempre es posible: Una alta tasa de desempleo, gran cantidad de empleo informal (en negro) que no aporta al sistema, el envejecimiento poblacional o simplemente una insuficiencia presupuestaria, amenazan la base misma del sistema y ponen en riesgo los ingresos de los beneficiarios del sistema previsional de modo certero.

Por todo lo expuesto, vemos que la cuestión dista de tener una solución clara y que mucho dependerá de la creatividad y habilidad para resolver los problemas del porvenir. Tanto en cuestiones de ingeniería financiera como para el diseño de un esquema que sea sustentable y que permita a quienes han trabajado toda una vida lograr una estabilidad económica justa.

¿Cuestión ideológica o “de Caja”?

Es entonces que surge la duda: la propuesta es una cuestión ideológica –una decisión entre dos sistemas filosóficamente opuestos- o una cuestión como los medios han denominado vulgarmente “de caja” -una medida tomada únicamente en miras al financiamiento del Estado Federal en los años venideros-. (Los más críticos señalan que no es para financiar al Estado sino al Gobierno de turno)

Como humilde opinión personal, me voy a permitir adelantar que la cuestión resulta lo suficientemente amplia como para abarcar los dos aspectos mencionados, que no se excluyen entre sí.

Efectivamente por un lado no puede soslayarse el alto contenido ideológico, el componente importante de la cosmovisión sobre el rol del Estado en la economía, pues un sistema en el cual los aportes de todos los trabajadores se confundan para financiar a los pasivos actuales y que aquellos a su vez serán financiados por los activos futuros, implica tener como necesario recaudador y distribuidor al Estado, por lo cual, quienes detenten una cosmovisión liberal en lo económico y adhieran a la versión del Estado mínimo, no estarán de acuerdo por principio con ésta alternativa. Aquellos cuya visión sea más socialista verán con disgusto que se instaure una especie de “sálvese quien pueda” previsional que deje a quienes que no han trabajado o no han aportado lo suficiente sin una jubilación como quienes sí lo han hecho.

Por otra parte es verdad que nuestro país deberá afrontar graves vencimientos de deuda en los años venideros -2009 será especialmente difícil- y que más allá de cualquier cuestión política será necesario mantener el superávit fiscal primario. El miedo a un manejo discrecional de los fondos de las AFJP y la recaudación proveniente de los aportes se ha expandido en ciertos sectores de la sociedad. El ingreso de las millonarias sumas de las cuentas de capitalización a las arcas del estado es para algunos filosóficamente, para otros jurídicamente y para otros políticamente nefasto. Muchos que ideológicamente adhieren con la medida reclaman desde ya la implementación de alguna herramienta que asegure la “intangibilidad” de los fondos, que se restrinja al Estado de utilizarlos para otros fines que no sean los previsionales. Pero quienes reclaman dicho mecanismo no advierten que dentro del sistema planteado el verdadero seguro de los beneficios futuros, son los aportes de los futuros trabajadores. El sistema planteado no se basa en los ahorros presentes –invertidos en diversos títulos, acciones y bonos- como lo hace el sistema de capitalización, sino en la “solidaridad” de los aportantes futuros.

Si hay algo que puede reconocérsele a la presente administración es el mantenimiento del Superávit Fiscal –el equilibrio macro de las cuentas en el cual los ingresos por todo concepto superan a las erogaciones o gastos-. Y en tal sentido, esta medida puede ser entendida con origen en dicho objetivo. Y esto no es del todo malo, pues es importantísimo que el Estado no repudie sus compromisos externos y cancele sus obligaciones. El panorama a futuro presenta grandes desafíos, no sólo para la Administración actual sino también a posteridad. La caída de los precios internacionales de los commodities influirá claramente en la recaudación y en la actividad económica del país, las derivaciones de la crisis financiera internacional han cortado las líneas de crédito y financiamiento internacional. Los países más desarrollados están tomando medidas drásticas y radicales, como estatización de bancos, fondos de inversión, inyección de millones de dólares y euros en la economía, entre otras (que posiblemente agraven la crisis pero eso será otro tema)

Por ello, no debe tenerse a la medida como algo aislado del contexto general. También hemos visto como el anuncio del proyecto –sin dudas como un efecto secundario no deseado- ha provocado el desplome de la bolsa, ya que las Administradoras de los Fondos de Jubilación y Pensión, representan al conjunto de inversores institucionales más importantes del mercado Argentino. Esta medida, puso en jaque numerosas inversiones no relacionadas aparentemente con lo previsional, pero estaban financiadas por las millonarias inversiones que éstas AFJP.

Objeciones más sólidas a la propuesta:

No obstante lo expresado, es claramente criticable que no se permita la existencia de un sistema mixto, y que si bien existen numerosos defectos en el actual sistema de capitalización, el mismo en cierto modo estuvo avalado por los propios usuarios del mismo cuando el año pasado se permitió la opción, la gran mayoría eligió permanecer en el sistema privado.

Además surge el gran problema de que hacer con los fondos acumulados en las cuentas de capitalización durante la vigencia del régimen. Sin lugar a dudas que los derechos de todos quienes hemos efectuados años de aportes se verán en alguna medida afectados. ¿Qué naturaleza revisten dichos derechos? ¿Son derechos primariamente asimilables al derecho de genérico Propiedad consagrado en los arts. 17, 18 y sgtes. de la Constitución Nacional o responden a una categoría autónoma encuadrable dentro de los derechos sociales que consagra la Constitución en el art. 14 bis? He aquí otra implicancia de los alcances ideológicos de la problemática, ya que la solución dependerá en gran medida de la cosmovisión que los operadores del sistema posean al respecto.

Conclusiones –provisorias-:

Como hemos visto, las implicancias de ésta medida exceden claramente de lo que puede analizarse en unas breves líneas, pero de todos modos es patente la complejidad y la trascendencia del asunto.

Lo bueno de todo este proceso es que ésta vez la Administración actual ha tomado como primer camino el del Congreso Nacional, enviando el proyecto de ley para ser discutido por los representantes del pueblo y de las provincias. Con ello se ha evitado la innecesaria tensión de un DNU o alguna otra medida más unilateral. Es muy bueno que plantee el debate en el Parlamento como caja de resonancia de la Sociedad. No debemos alarmarnos de la actividad política –debemos recuperar la importancia de que la ciudadanía se involucre y erradicar la idea negativa que se había instalado con respecto a “lo político”. Bueno es el debate, bueno es que las cuestiones de fondo se planteen, discutan y decidan en democracia. No debemos alarmarnos de ver a los manifestantes marchar, organizarse en grupos en defensa de sus intereses, como tampoco de las iniciativas o proyectos que propone el gobierno

El vigor con el cual la juventud se está involucrando con la cosa pública es algo muy positivo. Es signo que demuestra a casi 25 años de democracia ininterrumpida, la misma se muestra viva y un continuo proceso de aprendizaje y evolución.

Link: blogs de jóvenes autoconvocados para manifestar en contra de la estatización.

En definitiva, todo dependerá en la medida que los legisladores asuman su función con seriedad y diseñen, ya sea volviendo al sistema de reparto como lo propone el gobierno, o manteniendo el sistema mixto actual, el mejor esquema para resguardar los derechos de la población y fundamentalmente, que garanticen a los jubilados y pensionados actuales una mejora en sus ingresos que efectivamente les dé la posibilidad de tener un ingreso digno y justo.

Mapa sobre los paises que han efectuado reformas al sistema de pensiones (FIAP)
Binner respaldo al Sistema de Reparto y pidió intangibilidad (Rosario3.com)
Informe de Nicholas Barr sobre los sistemas de Pensiones (informe externo del Fondo Monetario Internacional)
La Jubilación: Un tema mundial (yahoo news)
Sistema de Seguro Social en Estados Unidos (segurosocial.gov)
El conflicto de las Jubilaciones (Parte I) por E. Vázquez Ger (Instituto Acton)


miércoles, 1 de octubre de 2008

La tragedia de los comunes y la crisis global de 2008

La tragedia de los comunes es un tipo de trampa social normalmente económica, que lleva a un conflicto sobre los recursos al implicar intereses o beneficios individuales sobre bienes públicos. Se produce por la sobreexplotación de un recurso cuando no existe el interés y responsabilidad individual en su conservación debido a que el recurso no es propiedad privada carece de un dueño particular: "si algo es de todos, nadie lo cuida y se termina acabando."

Este tipo de trampa que por lo general es enseñado por la filosofía más liberal, para graficar las desventajas de la existencia de bienes públicos o de propiedad compartida, creo que podría ser estudiada para entender la crisis global de éste año 2008.

En efecto, si bien las últimas manifestaciones de la crisis se han visto en el sector privado más puro, como lo son las compañias financieras multinacionales, la lógica de ésta trampa o paradoja cuyo nombre fue popularizado por Garret Hardin en su ensayo "La tragedia de los comunes" se puede apreciar en las circunstancias actuales.

1. Disociación Capital - Management: Una de las características de las grandes corporaciones es la disociación entre el control corporativo y la efectiva propiedad. Muchas de las grandes compañías corresponden a miles de accionistas cuyo poder de decisión es limitado o mínimo en las cuestiones trascendentes de la vida de la sociedad, mientras que el control descansa en minorías estratégicamente coordinadas o en los cuadros gerenciales que no necesariamente son a su vez accionistas. Es decir, se da el supuesto en algunos casos que los máximos directivos de las grandes corporaciones son empleados -de altísimo nivel por cierto- y no dueños de la firma.

Ese dato no necesariamente implica que el control o que las decisiones sean irresponsables o negativas para la compañía en su conjunto, dado que en última instancia, la permanencia en el cargo gerencial dependerá de la eficiencia en la conducción. Pero el problema surge dado que en la compleja red de relaciones que se establecen en una economía de dimensiones globales, es posible, diferir los efectos adversos en el tiempo, y asimismo diferir la forma, el impacto y la incidencia de las malas decisiones del hoy. Ello, sumado a la voragine informativa en la que se vive en la actual de la información, permite que no sea descabellado en pensar que la responsabilidad corporativa se puede diluir facilmente. El ejemplo más claro pudo haber sido el escandalo por fraude y corrupción en la contabilidad de la firma Enron en 2001. Dicho evento derivó en el procesamiento y condena de directivos, la quiebra de la compañia y determinó el fin de su firma de consultoría contable Arthur Andersson.

Aquí tambien, en las grandes corporaciones, se daría entonces la tragedia de los comunes. La compañía es de tantos, que nadie la cuida, o bien cada uno prioriza el interés particular y circunstancial.

2. La Administración Bush: el beneficio perdido de los contribuyentes: La misma lógica podemos encontrar también en la administración Bush. Si bien en sus comienzos argumentó la necesidad de “devolver al contribuyente” lo que era suyo, al propiciar recortes de los impuestos fundados en el gran excedente causado por el superativ fiscal, pronto cayó en una lógica diametralmente opuesta. La irresponsabilidad sobre el futuro y la preemiencia del pensamiento del “aquí y ahora” recibio con júbilo los recortes impositivos de Bush, como así también otros recortes presupuestarios que dispuso dicha Administración. Hasta entonces la receta del liberal se estaba cumpliendo a rajatablas. Pero casi inmediatamente, y en virtud de los ataques terroristas de 2001, la Administración Bush desandó sobre sus propios pasos y comenzó una escalada de gastos militares sin precedentes. El presupuesto militar (que es gasto público) se incrementó exponencialmente para financiar las cruzadas bélicas en Afganistán e Iraq, las cuales además se extendieron en el tiempo indefinidamente, estando hasta el dia de hoy apostados en dichos paises gran cantidad de fuerzas militares americanas -con el gran gasto que ello implica-. Las mayores beneficiarias de la invasión a Afganistan e Iraq fueron las compañias petroleras y de servicios de construccion y de seguridad que operan en dichos territorios, a la sazón grandes contribuyentes para la campaña electoral del Presidente George Bush.

Otra vez, la tragedia de los comunes fue profecia autocumplida. Las grandes sumas de dineros respectivas a millones de contribuyentes americanos fueron a financiar una guerra cuyos principales beneficiarios fueron compañías privadas que además se habían beneficiado de los “tax cuts” de los primeros días de la administración Bush.

3. El abuso de un mercado financiero cuyo fin era noble: Por ultimo el problema de la crisis hipotecaria tambien podría analizarse desde la perspectiva de la la.. alentados por las bajas tasas de interes, miles de consumidores sin capacidad real de repago acudieron al mercado de credito, aprovechando las tasas bajas. En 2004 la FED comenzó a subir la tasa de interés para controlar inflación subiendo del 1% al 5,25%. El crecimiento del precio de la vivienda, que había sido espectacular entre los años 2001 a 2005, se convirtió en descenso sostenido. Ello origino que las ejecuciones hipotecarias debidas al impago de la deuda crecieran de forma espectacular, y numerosas entidades comenzaron a tener problemas de liquidez para devolver el dinero a los inversores o recibir financiación de los prestamistas. El total de ejecuciones hipotecarias del año 2006 ascendió a 1.200.000 llevando a la Quiebra a medio centenar de entidades hipotecarias.

En conclusión al elevarse la tasa de interes, se provocó una cadena de incumplimientos que repercutieron en todo el sistema, con lo cual nuevamente, al no ser cuidado (por no ser eb algún sentido propiedad -responsabilidad- de nadie) el mercado de las hipotecas, el mismo fue llevado al colapso por la misma lógica antes mencionadas.

Como moraleja podemos advertir las consecuencias de la sobreexplotación de un recurso (sea éste las utilidades circunstanciales corporativas, el beneficio de inversiones relacionadas con la Guerra o el mercado hipotecario) sin un adecuado cuidado y responsabilidad, derivan en su colapso, diferido en el tiempo y diluidas las responsabilidades de los actores individuales.


Véase también:
"Se viene un nuevo Crack Financiero" (Foro de la Libertad 21/01/08)
"Crisis Mundial de alimentos"(Foro de la Libertad 24/04/08)
"Clarin Económico: Diez links para manejarse en la Crisis (30/09/08)
"The World Watches Wall Street" (CFR 10/08)
"Soros: Es la peor crisis financiera desde la II Guerra Mundial" (elPais.com 22/01/08)



miércoles, 17 de septiembre de 2008

Bolivia y el eterno dilema de la America Hispánica

José de San Martin: uno de los precursores de la idea de unión sudamericana.

El conflicto secesionista de Bolivia es un reflejo de una realidad que venimos sufriendo los países de la América Hispánica desde la época de la Independencia.

Ni bien nuestros pueblos se libraron del yugo colonial, comenzó una serie de intrigas, separaciones, divisiones, guerras civiles y escisiones cuya culminación fue la actual disposición geográfica. De cuatro grandes unidades políticas (los Virreynatos de Nueva España -México-; Nueva Granada, Perú y Rió de la Plata) se fue sucediendo una cadena de subdivisiones que generó una multiplicidad de unidades político-territoriales cada vez más pequeñas, y por ende, cada vez más débiles.

No debemos caer en el error común de muchos hermanos latinoamericanos que ven la causa de éste proceso en la actividad secreta y conspiradora de la potencia hemisférica y global. En lugar de aventurar tal conclusión sería prudente indagar y encontrar las causas propias y la cuota de responsabilidad que nos cabe a nosotros mismos.

Nuestra propia responsabilidad, y nuestras propias acciones son las determinantes. Tratar de encontrar el problema siempre en “el otro” que boicotea, conspira contra mí y es el responsable último de cada vez que no conseguimos el éxito añorado es también un razonamiento recurrente en nuestra mentalidad hispanoamericana que debemos erradicar y creo que merece una reflexión aparte.

Es entonces que debemos encontrar cuales acciones, qué determinaciones nuestras hacen que nos vayamos separando en lugar de tomar el camino inverso, hacia una integración más real y auténtica. Integración que seguramente será beneficiosa para todos y cada uno de los latinoamericanos, pero que no es promovida seriamente por los líderes actuales, con la conclusión de dejarles tan elevado ideal como carta de presentación exclusiva de los más extremistas y desmesurados.

Pero volvamos a las causas de la división: muchas veces los secesionistas se ven tentados por un interés egoísta -camuflado bajo algún o muchos reclamos legítimos- de una porción del territorio y población que incurrió en el ya citado error de sentirse “arrastrada” al retraso por sus connacionales más pobres.

En otros casos, fue provocada por la falta de interés de las regiones donde residía el poder político administrativo, en desmedro de otras periféricas, las cuales pacífica y naturalmente se fueron separando en busca de un mejor destino por su propia cuenta.

Pero el denominador común es la falta de sentimiento de identificación, y la falta de consideración de los elementos compartidos, como son el idioma, la cultura, el origen e historia de los pueblos, que en algún momento se encontraron bajo una misma bandera.

Darse una idea de las consecuencias de éste proceso es tan simple como la operación matemática básica homónima al verbo en cuestión. El resultado de la división son unidades más pequeñas. Y por lógica deductiva, las unidades más pequeñas serán más débiles. Por analogía, los sub-estados que resultan de cada secesión son más y más débiles del estado originario. Y cada subdivisión aumenta las carencias y limita las potencialidades.

Dos estados ocupando mismo lugar que antes existía uno solo, tiene como consecuencia nuevas fronteras, nuevas burocracias, nuevas limitaciones, en definitiva nuevas barreras al comercio, al intercambio, al transporte de bienes y servicio. Mientras lo que es hoy Bolivia era parte de las Provincias Unidas -sin tener en cuenta la Guerra del Pacífico- no existía el problema de la falta de acceso al mar: de haberse conservado la configuración geográfica del Virreinato hubiera tenido acceso tanto al Pacífico -a través de Potosí- como al Atlántico -a través del litoral del Mar Argentino y la Banda Oriental-.

Seguramente que Bolivia subdividida entre los Departamentos Occidentales y los Departamentos Orientales en su consjunto, será una duplicidad más débil, tanto políticamente como económicamente.

En los últimos años, mucha gente se ha deshecho en loas y admiración para con el desarrollo sostenido que ha tenido la República Federativa de Brasil. No es casual que sea el único país que conservó las dimensiones geográficas de su antecesor coloniales. La extensión territorial de las posesiones coloniales portuguesas al igual que las españolas considerable y también existían las mismas dificultades de comunicación que pueden haber encontrado nuestros antepasados. La decisión de permanecer unidos fue -a mi humilde entender- en última instancia una decisión política. Voluntad pura, de los dirigentes y del pueblo.

Quizás aquí hemos tenido la carencia de un elemento unificador común, como lo fue el hecho del traslado de la familia real de Braganza a Brasil durante las guerras Napoléonicas, pero aún así la idea de la unidad Sudamericana era entendido desde entonces por estadistas como el Libertador General José de San Martín y Simón Bolivar.

Me apena que aquí se haya arraigado la costumbre de la queja indiscriminada y crónica de nuestros gobernantes. No estoy promocionando un conformismo estéril y vicioso, sino que creo que hemos caído en el extremo contrario: somos incapaces -y en ésto nosotros, el pueblo, somos más responsables que nuestros gobernantes- de tener una idea o una visión común, de unidad. Siempre los problemas coyunturales, las rencillas internas, las pequeñeces y el egoísmo cortoplacista están antes en nuestra lista de prioridades que la Nación.

No creo en el Nacionalismo ciego y xenófobo, pero sí en el respeto a la Patria y a la Nación como algo trascendente a quienes momentáneamente la administran. No podemos seguir soportando que siempre prime en nuestro pensamiento y acción el interés sectario o partidario por sobre el nacional. Esto es patente también en nosotros los Argentinos: cuando no nos gusta el gobierno de turno, preferimos “patear el tablero” y “romper” con todo, sin percatarnos que la democracia con el tiempo irá corrigiendo las imperfecciones. Siempre cuando está el del signo opuesto al nuestro en el poder, va a ser infinitamente corrupto, inepto o ineficiente (cuando no, otros calificativos aún más lamentables) y siempre el veredicto será que es mejor que se vayan antes de tiempo que respetar los tiempos democráticos. Las instituciones para funcionar necesitan tiempo y debemos aprender a respetarlas y a ser pacientes.

Por eso a los Hermanos del Oriente Boliviano les expresaría mi apoyo en sus reclamos legítimos, pero les pediría paciencia, ya que Evo es hoy el Presidente, pero la democracia les dará la oportunidad de elegir a alguien que represente mejor sus intereses, y para ello deberán ser pacientes.

En ésta ocasión creo que la reflexión más importante se resume en los versos del genial José Hernández:


Los hermanos sean unidos
pués esa es la ley primera,
tengan unión verdadera,
en cualquier tiempo que sea,
pués si entre ellos pelean
los devoran los de ajuera.


José Hernández, La vuelta de Martín Fierro, v. 1160

domingo, 14 de septiembre de 2008

Los Versos de Oro


Quería compartir con ustedes unos breves versos que se atribuyen al genial Pitágoras. Encontré gran sabiduría en ellos. Espero disfruten su lectura y puedan reflexionar como lo hice yo.



Honra, en primer lugar, y venera a los dioses inmortales,
a cada uno de acuerdo a su rango.
Respeta luego el juramento, y reverencia a los héroes ilustres,
y también a los genios subterráneos:
cumplirás así lo que las leyes mandan.
Honra luego a tus padres y a tus parientes de sangre.
Y de los demás, hazte amigo del que descuella en virtud.

Cede a las palabras gentiles y no te opongas a los actos provechosos.
No guardes rencor al amigo por una falta leve.

Estas cosas hazlas en la medida de tus fuerzas,
pues lo posible se encuentra junto a lo necesario.

Compenétrate en cumplir estos preceptos,
pero atiénete a dominar
ante todo las necesidades de tu estómago y de tu sueño,
después los arranques de tus apetitos y de tu ira.

No cometas nunca una acción vergonzosa,
Ni con nadie, ni a solas:
Por encima de todo, respétate a ti mismo.

Seguidamente ejércete en practicar la justicia, en palabras y en obras,
Aprende a no comportarte sin razón jamás.

Y sabiendo que morir es la ley fatal para todos,
que las riquezas, unas veces te plazca ganarlas y otras te plazca perderlas.

De los sufrimientos que caben a los mortales por divino designio,
la parte que a ti corresponde, sopórtala sin indignación;
pero es legítimo que le busques remedio en la medida de tus fuerzas;
porque no son tantas las desgracias que caen sobre los hombres buenos.

Muchas son las voces, unas indignas, otras nobles, que vienen a herir el oído:
Que no te turben ni tampoco te vuelvas para no oírlas.
Cuando oigas una mentira, sopórtalo con calma.

Pero lo que ahora voy a decirte
es preciso que lo cumplas siempre:
Que nadie, por sus dichos o por sus actos,
te conmueva para que hagas o digas nada que no sea lo mejor para ti.

Reflexiona antes de obrar para no cometer tonterías:
Obrar y hablar sin discernimiento es de pobres gentes.
Tú en cambio siempre harás lo que no pueda dañarte.

No entres en asuntos que ignoras,
mas aprende lo que es necesario:
tal es la norma de una vida agradable.

Tampoco descuides tu salud,
ten moderación en el comer o el beber,
y en la ejercitación del cuerpo.
Por moderación entiendo lo que no te haga daño.
Acostúmbrate a una vida sana sin molicie,
y guárdate de lo que pueda atraer la envidia.

No seas disipado en tus gastos
como hacen los que ignoran lo que es honradez,
pero no por ello dejes de ser generoso:
nada hay mejor que la mesura en todas las cosas.

Haz pues lo que no te dañe, y reflexiona antes de actuar.
Y no dejes que el dulce sueño se apodere de tus lánguidos ojos
sin antes haber repasado lo que has hecho en el día:
"¿En qué he fallado? ¿Qué he hecho? ¿Qué deber he dejado de cumplir?"
Comienza del comienzo y recórrelo todo,
y repróchate los errores y alégrente los aciertos.

Esto es lo que hay que hacer.
Estas cosas que hay que empeñarse en practicar,
Estas cosas hay que amar.
Por ellas ingresarás en la divina senda de la perfección.
¡Por quien trasmitió a nuestro entendimiento la Tetratkis,
la fuente de la perenne naturaleza.

¡Adelante pues! ponte al trabajo,
no sin antes rogar a los dioses que lo conduzcan a la perfección.
Si observares estas cosas
conocerás el orden que reina entre los dioses inmortales y los hombres mortales,
en qué se separan las cosas y en qué se unen.

Y sabrás, como es justo, que la naturaleza es una y la misma en todas partes,
para que no esperes lo que no hay que esperar,
ni nada quede oculto a tus ojos.

Conocerás a los hombres,
víctimas de los males que ellos mismos se imponen,
ciegos a los bienes que les rodean, que no oyen ni ven:
son pocos los que saben librarse de la desgracia.
Tal es el destino que estorba el espíritu de los mortales,
como cuentas infantiles ruedan de un lado a otro,
oprimidos por males innumerables:
porque sin advertirlo los castiga la Discordia,
su natural y triste compañera,
a la que no hay que provocar, sino cederle el paso y huir de ella.

¡Oh padre Zeus! ¡De cuántos males no librarías a los hombres
si tan sólo les hicieras ver a qué demonio obedecen!

Pero para ti, ten confianza,
porque de una divina raza están hechos los seres humanos,
y hay también la sagrada naturaleza que les muestra y les descubre todas las cosas.
De todo lo cual, si tomas lo que te pertenece,
observarás mis mandamientos,
que serán tu remedio, y librarán tu alma de tales males.

Abstiénete en los alimentos como dijimos,
sea para las purificaciones, sea para la liberación del alma,
juzga y reflexiona de todas las cosas y de cada una,
alzando alto tu mente, que es la mejor de tus guías.

Si descuidas tu cuerpo para volar hasta los libres orbes del éter,
serás un dios inmortal, incorruptible,
ya no sujeto a la muerte.


domingo, 31 de agosto de 2008

Rusia, Georgia, Osetia del Sur y los dilemas post-sovieticos


Imagen: Escudo de la Federación Rusa.

El accionar de las Tropas Rusas, en respuesta a la campaña militar que Georgia envió para recuperar el control de la región separatista de Osetia del Sur -formalmente dentro de las fronteras de la República de Georgia, pero que de facto venía comportandose autónomamente- fue rápida y energícamente rechazado por las naciones de Occidente (Unión Europea y Estados Unidos principalmente).

Las voces a favor de la democracia y de las libertades no tardaron en condenar el apoyo de Rusia a los separatistas (Fuerte rechazo de Bush por Yahoo! News) (rechazo por parte de la Unión Europea según Xinhua.net) si bien el problema está hoy mismo planteando dudas y postura diversas dentro de los integrantes de la Unión.

¿Cuál es la causa de la movida Rusa para intervenir en lo que pareciera a simple vista un conflicto interno de Georgia? Se puede afirmar que la respuesta no es sencilla y remonta a una serie de circunstancias histórico-étnico-culturales que se repiten en otras regiones de la que fuera la esfera de influencia de la antigua Unión Soviética.

Es por ello que el caso es interesante de analizar, ya que la misma situación podría repetirse en un futuro no muy lejano, en otras áreas circundantes de la Federación Rusa, nación que aún detenta la mayor superficie en el planeta.

1. El impacto de la "caida" de un coloso.

La caída del Muro de Berlín y la Disolucion de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas, a fines de la decáda del 80' y principios de los 90' significó el derrumbe de una de las dos superpotencias que se disputaron la hegemonía mundial desde el fin de la II Guerra Mundial. Muchos jóvenes quizás no hayamos vivenciado la intensidad de lo que fue la "Guerra Fría" ese período marcado por la rivalidad militar, economica e ideológica entre los dos titanes que resultaron vencedores en la II Guerra y cuya influencia se extendió a los confines más remotos del planeta: Comunismo vs. Capitalismo, Economía Central Planificada vs. Libre Mercado, Dictadura del Proletariado vs. Democracia, etc. son algunos ejemplos de la polarización que vivió el mundo en dicha epoca, y algunas de sus manifestaciones más notables fueron: la carrera armamentística nuclear, la carrera espacial, los conflictos periféricos -Vietnam, Afganistán, Guerrillas en Lationamérica, Revolucion Cubana, etc-

El líder indiscutido -y ulterior vencedor de la contienda- de la mitad capitalista del mundo eran los Estados Unidos de Norteámerica, y su archienemigo -de lado comunista- la U.R.S.S.

Dicha entidad, la U.R.S.S. y su esfera de influencia (una seríe de paises satélites, formalmente independientes pero controlados doctrinaria, económica y militarmente por los sovieticos) estaba constituida sobre la base de conquistas territoriales de una nación predominante, Rusia. Antes de la Revolución de 1917 -causante del comunismo en Rusia- el espíritu Ruso no era distinto al de la entidad comunista, se trataba de un Imperio. La Rusa imperial se remonta desde la conquista de los territorios comprendidos entre el Mar Báltico y el Océano Pacífico iniciada por Pedro I. En cierta forma, se puede afirmar que la Unión Soviética se formó sobre las bases del Imperio Ruso, si bien ésta nueva entidad por su alto contenido idelógico transfiguró la fisonomía de todo el aparato estatal generando una cultura-comunista específica y particular (a tal punto que hasta las ciudades perdieron sus nombres en favor de nombres "Comunistas": Leningrado por San Petersburgo, Stalingrado por Volgogrado, etc)

Sin pasar por alto el grado de sufrimiento y de vejaciones que tuvo que soportar la población Rusa (las derrotas en la Primer Guerra Mundial, la misma revolución bolchevique, las persecuciones y matanzas del Régimen Comunista, la gran cantidad de pérdidas humanas en la II Guerra Mundial -incluso más que Alemania- y luego el régimen de hierro Stalinista y la implosión económica), podemos decir que el periodo entre 1917-1991 se vivieron vertigionosos cambios sociales y económicos -principalmente el paso de una economía casi feudal a una economía industrial- y un gran avance científico y cultural motorizado e impulsado por un Estado Autoritario y en cierta manera inspirado por un sentido de misión internacional y una rivalidad con la otra "superpotencia".

Si bien la historia demostró que el gigante soviético tenía los "pies de barro" y su economía era profundamente más ineficiente y daba menores satisfacciones a su población, es innegable que militarmente era un Titán al cual temer y su armamento siempre estaba casi a la altura del Norteamericano y sus ojivas nucleares podían desatar -al igual que las americanas- una catástrofe mundial. A eso debe sumarsele la intensa actividad de las agencias de inteligencia y contra-inteligencia (KGB) y la penetración cultural, ideológica y económica en los países de su influencia, especialmente en aquellos del cordón circundante a la Rusia de hoy (países bálticos, Bielorrusia, Ucrania, Georgia, Azerbaiyán, Armenia, Kazajstán, Kirguiztán, Uzbekistán, etc.) En los cuales se apostaron no sólo establecimientos militares rusos, sino también rusos étnicos, en una especie de colonización forzada.

Entonces, vemos aquí que surgen ya algunos elementos que hacen a la actual inestabilidad de la Región: por una parte -elemento inmaterial- un espíritu imperial Ruso, con un profundo sentido de misión y por otra parte -elemento material- una cadena de estados hoy independientes, pero con población étnica y culturalmente rusa y políticamente activa, además de algunas instalaciones militares rusas.

2. El "rebote" de la Federación Rusa: retomando el espíritu nacional y la búsqueda de una nueva misión.

Concluído el desmantelamiento de la Unión Soviética, comenzó el proceso de Occidentalización Ruso: reformas, privatizaciones, repliegue militar, cultural y económico, todos esos impactantes hechos tuvieron lugar entre 1991 y nuestros días. Muchas de las privatizaciones de las compañias -principalmente las relacionadas a la energía- estuvieron rodeadas de escándalos y de irregularidades, mientras los inversores externos intentaban hacerse de una buena oportunidad tanto en lo que quedó como Rusia como también en el rosario de nuevos estados -muchos de ellos muy ricos en recursos naturales -.

Pero entonces surgió un elemento de continuidad -incluso despues del dramático y radical cambio de régimen- que se hacia patente en el hecho que muchos de los nuevos líderes "democráticos" de la Nueva Rusia eran no solo productos de la Unión Soviética sino también antiguos miembros de la élite dominante. No se trató de antiguos disidentes al régimen (como en Polonia o República Checa) sino que las instituciones antiguas del poder soviética, continuaron a cargo de las decisiones.

El drámatico cambio de régimen, además de las privatizaciones escandalosas, el ascenso de una nueva clase empresarial-oligarquica y multimillonaria, también se vió acompañado de una profunda crisis económica.

Pero las reformas capitalistas, la mejora y simplificación del sistema impositivo -redujo la evasión fiscal-, una reforma legal que abrió a la inversión extranjera en sectores antes excluidos -como la propiedad agraria- combinadas con un gran aumento en los precios internacionales de los recursos energéticos (de los cuales Rusia es la 2da. exportadora mundial) hicieron que la economía Rusa comenzara a prosperar, y que con las dos Presidencias (fue reelecto en 2004 con el 74% de los votos) de Vladimir Putin (antiguo burócrata de la KGB) el país comenzara a recuperar parte del espiritu de grandeza que siempre tuvo.

3. La situación geo-estratégica de Rusa: Ventajas y desventajas.

Entonces, el siglo XXI encuentra a una Rusia que si bien ha perdido su posición de superpotencia, está recuperando las riendas de su destino y debe encontrar su nuevo lugar en la escena global.

Este país, cuya extensión territorial es la mayor del planeta y abarca desde las costas del Báltico hasta las lejanas Costas del Pacifico Septentrional y el Estrecho de Bering, se encuentra en el corazón del bloque continental Euro-Asiático. Dicha situación geográfica lo coloca en una posición de vital importancia para el equilibrio global. La importancia geoestratégica de Eurasia ha sido reconocida por los politólogos desde larga data. Los Estados Unidos de América disfrutan de una primacía internacional siendo una potencia no-euroasiática, pero que tiene desplegado su poder directamente en tres periferias del continente euroasiático : 1) Japón y Corea del Sur(con las bases militares en ambos territorios) y 2) Europa (a través de la Otán, cada vez extendiéndose más hacia el este) y 3) Asia Central (Afganistán).

Entonces, el área enorme de la Federación Rusa, no es un dato menor para considerar el equilibrio de poder Global. Desde allí se tiene acceso a la altamente desarrolada Europa, el paraíso de los recursos energéticos que es Asia Central y Medio Oriente y la nueva potencia industrial-tecnologica global: el Lejano Oriente, ahora con un actor cada vez más prominente y con ansias de tomar un lugar privilegiado en la política global: la Rep. Popular China .

Sin embargo, Rusia enfrenta severas debilidades geográficas. En primer lugar -y ésto agravado tras haber perdido gran parte de la franja territorial meridional- la mayor parte de su superficie se encuentra kilómetros dentro del Continente y en latitudes tan septentrionales que hacen muy dificil una buena conexión con el resto del mundo: sus puertos se encuentran congelados en el crudo invierno boreal y los más meridionales bien dentro de la masa continental debiendo pasar por el Mar Negro, y el Mediterráneo antes de lograr llegar a las masas oceánicas . Por otra parte, su ubicación hace que gran parte de sus tierras se encuentren en la región ártica y sub-ártica con lo cual, con pocas posibilidades de utilización y con dificil acceso en invierno.

Es por ello que no es menor que la dirigencia Rusa -si quiere salir de una posición relegada- debe preocuparse por no perder su influencia sobre las ex-republicas soviéticas. Notése que sus principales bases navales en Crimea se encuentran hoy en lo que es Ucrania (País con el cual ya hay rispideces y enfrentamientos por su nuevo proceso de occidentailización)

4. Los dilemas de Occidente y la Situación en Osetia, Abjazia y Georgia.

Como hemos visto, no resulta irracional que Rusia vea a todas las ex-republicas soviéticas como su natural espacio de influencia. Por otra parte, éstos conflictos también pueden verse como parte de una reacción ante el avance de la OTAN en los países de Europa del Este y ahora hacia el Caucaso.

Es sin dudas muy benéfico para la democracia y el progreso de éstas naciones que ingresen a la OTAN y de tal modo se adapten al sistema occidental y vayan profundizando su vocación y transición a la democracia y a las libertades. Pero no debe hacerse de modo que coloque a Rusia en una situación de Aislamiento.

Los Rusos seguramente verán a la OTAN y a cualquier iniciativa de Escudo Anti-misiles como una amenaza, si es que no son invitados a participar y a ser partes del mismo. Ya que si bien Europa no cuenta con capacidad defensiva propia (sino que depende en gran medida del "paraguas" de los Estados Unidos de América) Rusia si tiene cierta autonómia en materia de defensa.

Es por ello que tal vez Occidente no debería tomar ésto como una agresión de Rusia, sino como una reacción y una afirmación que no está dispuesta a retroceder más de lo que ya ha retrocedido luego del colapso del gigante soviético.

Rusia fue enérgica y aún incluso más eficiente que Israel en la Guerra de los 6 días: en menos de cinco días barrió al Ejercito de Georgia entrenado por Occidente. El mensaje fue claro: los Rusos defendieron a los suyos (en Osetia del Sur la mayoría de la población es étnicamente Rusa) Ver nota: Rusia Recuperó el Control de Osetia del Sur.

Todo Occidente rechazó tal accionar de los Rusos, como lo señalara al principio, pero es necesaria una auto-crítica y que las potencias democráticas adopten un standard de criterio. Pues así como rechazaron la independencia de Osetia del Sur, las potencias occidentales no dudaron en reconocer la Independencia (secesión) de Kosovo y de Montenegro hace no mucho tiempo atrás. En ambos casos, se había plasmado por mecanismos democráticos la voluntad de la población de separarse: en el caso de Kosovo el Parlamento aprobó la declaración de independencia unilateral respecto a Sebria, en un proceso apoyado por Estados Unidos y la Unión Europea y en el caso de Montenegro la separación la cual fue aprobada a través de un plesbicito realizado el 21 de Mayo de 2006 por un 55,5% de los votantes, ratificado por el Parlamento de Montenegro proclamó la independencia del estado, el 3 de Junio de 2006.

Osetia del Sur, el 12 de Noviembre de 2006 celebró un referéndum no reconocido por Georgia con un 91% de participación, en el cual el 99% votó por la independencia y la unión con Osetia del Norte y Rusia, con lo que se vislumbra que hay una especie de doble criterio sobre que naciones-separatistas se reconocen y cuales no. El doble criterio no es únicamente de EEUU-UE sino también de Rusia que en el caso de Kosovo se ha opuesto a la separación y al reconocimiento de su independencia.

link: Encuesta el 71% de los rusos apoyan el reconocimiento de la independencia de Osetia del Sur.


5. El desafío del futuro: Cooperación e integración con la Federación Rusa.

Como humilde análisis me gustaría señalar que más allá de cualquier diferencia histórico, cultural y geográfica, los estados de Occidente (dentro de los cuales me siento parte) deben promover una pacífica y madura cooperación con la Federación Rusa, con quien compartimos una gran cantidad de elementos comunes. En todo motivo debe promoverse la paz: tanto exigiendo a Rusia que se abstenga de intervenciones militares, como también absteniendose Occidente de favoreces la militarización y el re-arme de las naciones que circuncidan a Rusia. El ingreso de las mismas a la OTAN y al área de influencia militar Occidental (en el sentido del eje EEUU-UE) debe hacerse con el consenso de Rusia, a efectos de no "acorralarla" e "intimidarla" (¿Cómo nos sentiríamos nosotros o más precisamente Estados Unidos si Medvedev instalara Misiles Nucleares en Venezuela o Cuba?)

Por otra parte, creo que hay desafíos mayores en los cuales claramente Rusia puede ser un socio e incluso un aliado estratégico de Occiedente: en la lucha contra el terrorismo internacional. El flanco sur de Rusia posee numerosos elementos potencialmente desestabilizantes y están en el ámbito natural de los terroristas islámicos. No dejemos de recordar que el área más rica en recursos naturales (el eje Caucaso - cuenca del Mar Caspio) - se encuentra hoy bajo la órbita de influencia del teocrático Irán, el muy inestable Paquistán y la turbulenta Afganistán. Rusia debe ser aliado y no contendiente de las futuras amenazas a la seguridad global. Por último, el peor error que podría cometer occidente sería acorralar a Rusia y forzar una asociación estrátegica de ésta con China: con ésto estaría entregando el mayor tesoro geopolítico el hinterland de Eurasia a quien será el mayor rival de Occidente en el Siglo venidero: La China Comunista.