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martes, 12 de julio de 2011

"Gorilismo de izquierda"


A fines de 2007, poco tiempo despúes de las elecciones presidenciales, la Dra. Elisa Carrió sorprendió a la sociedad con uno de sus conocidos exabruptos al referirse al resultado de dichos comicios. En dicha oportunidad, la acérrima dirigente opositora había afirmado que las clases altas y medias (quienes acompañaron a su espacio con el voto) debían ser la "fuerza de rescate" de las mayorías (pobres) que habían sido decisivas para otorgar el triunfo a la lista de su contrincante (la hoy Presidente Cristina Fernandez), arguyendo que éstas mayorías habían votado en tal sentido por culpa de la ignorancia, la miseria y el clientelismo. Sin lugar a dudas, dicha opinión estaba cargada de resentimiento por la derrota, soberbia y falta de respeto hacia los electores.

Cuatro años más tarde, a pocas horas de la contundente victoria del partido Propuesta Republicana (liderado por Mauricio Macri) en la primera vuelta de las elecciones para Jefe de Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el artista rosarino Fito Paéz provocó revuelo en la escena político-mediática al desarrollar en una columna de un matutino capitalino exabruptos de idéntico tenor, incluso con mucho menos sutileza que la dirigente de la Coalición Cívica, agraviando directamente a los votantes del espacio liderado por el Ingeniero Macri.

El conocido músico afirmó haber sentido 'asco' por la mitad de los habitantes de la Ciudad Autónoma, motivando su sentimiento en el simple hecho que dicha mitad había votado por Macri. En otras palabras, lo que causó asco a Páez fue ni más ni menos que el libre ejercicio del derecho de los ciudadanos de elegir a sus gobernantes y representantes.

En 2007 consideré que las palabras de Carrió gravemente despectivas y cargadas de gran soberbia, constituían un claro ejemplo de una opinión con efectos destructivos al régimen democrático y respetuoso al Estado de Derecho que debíamos entre todos construír.

Hoy, las mismas objeciones podemos efectuar ante las poco felices frases de Páez y otros referentes que se expresaron en idéntico sentido. Criticar o desmerecer al elector resulta un craso error en la construcción de una sociedad abierta y pluralista.

En 2007, los epítetos de Carrió podían ser encuadrados dentro de una corriente de ideas puramente local denominada "gorilismo". Más allá de la imprecisión de la denominación, podemos caracterizarla como aquella posición política definida por un categórico y emocional rechazo al movimiento peronista. Quizás tal sentir se generó por la resistencia a algunas de las medidas de gobierno del General Juan Domingo Perón, el cual si bien fue democráticamente elegido, había adoptado algunas prácticas con tintes de autoritarismo, tal vez influenciadas por el fascismo italiano. Sin embargo, de alguna manera, la reacción fue mucho peor: el anti-peronismo desarrolló y engendró una ideología de corte racista, discriminatoria y reaccionaria, construída en torno al odio hacia el "peronismo" conformado por quienes calificó de modo peyorativo como "negros" o "cabecitas negras". Dentro de este grupo se comprendía en gran medida a las personas que migraron en la década del 1930 desde el campo a las grandes ciudades y se incorporaron como obreros industriales.

El "gorilismo" de entonces hizo gala de su superioridad para denigrar y denostar al voto popular, al voto del cabecita: para ellos sólo era válido el voto de las clases medias y altas urbanas, de las metrópolis cultas e instruidas, mientras que el voto de las provincias, de las zonas populares, de quienes no tuvieron igual oportunidad de instruirse o cultivarse, de las clases trabajadoras del conurbano bonaerense, etc., no era representativo ni digno de respeto, ya que por su propia miseria, "no sabían elegir a sus gobernantes".


Quizás por esas cuestiones paradójicas de la historia nos encontramos hoy ante el surgimiento de un nuevo tipo de "gorilismo": el gorilismo de izquierdas. Ahora ya no anti-peronista, sino anti-"derecha", como si la derecha no fuera una opción válida, necesaria para la pluralidad y apertura que exige la vida en democracia. Es decir, ahora Fito denosta y deningra a quienes no votan como él, acusándolos de derechistas, egoístas, cerrados en sí mismos, y demás tipo de agravios que poco aportan a mayores niveles de convivencia y conciencia democráticas. Para decirlo de otra manera, su opinión demuestra que es intolerante con quienes no comparten su forma de pensar y sentir.

El peligro del "gorilismo" (de ambos sentidos) radica en su ataque al corazón mismo de un concepto clave y verdadero pilar sistema democrático y plural: la soberanía de la voluntad popular. En este sentido, nuestra historia nos ha demostrado que el veto al voto de las mayorías de "cabecitas negras" derivó en la proscripción del partido justicialista, mutilando la representación política de millones de Argentinos, lo cual a su vez generó enormes tensiones y a la postre, violencia.

El voto del ciudadano de Ciudad Autónoma vale tanto como el de su compatriota del conurbano profundo, aquel de las provincias más alejadas y como el de quien reside en nuestra ciudad de Rosario. Por tanto, hay que cortar con la soberbia de criticar al elector. La mayoría de los ciudadanos porteños que Paéz critica ha ejercido en buena ley su derecho de voto, apoyando a Mauricio Macri, quien representa una opción plausible de ser ubicada como derecha democrática dentro del espectro político y que debe dejar de ser una 'mala palabra' en el imaginario de algunos. Cabe recordar que la "derecha" gobierna ni más ni menos que países como Dinamarca, Reino Unido, la República de Francia, Alemania, Países Bajos y Suecia, todos ellos altamente democráticos y que lucen una excelente performance en materia de respeto a los DDHH. En contraste, la "izquierda" gobierna de modo despótico y totalitario a la hermana República de Cuba.

Respetando el derecho ajeno es como más contribuimos a reafirmar el propio. No será posible continuar con el camino de construcción de una sociedad democrática y respetuosa de los Derechos Humanos, si antes no abandonamos la pésima práctica de descalificar o desmerecer al otro. Las elecciones del pasado Domingo en Ciudad Autónoma se han desarrollado de manera transparente, libre y en el contexto de una normalidad institucional: ello es suficiente motivo para renovar nuestra confianza en esta forma tan maravillosa de vida que es la Democracia republicana.

Patricio E. Gazze


domingo, 28 de noviembre de 2010

Un mes sin Kirchner: la oportunidad de un cambio.




Hace un mes, en plena jornada de Censo Nacional, fallecía el ex-presidente Néstor C. Kirchner. Su repentina e inesperada partida conmocionó fuertemente a la opinión pública y a la dirigencia política nacional. Encontrándose en dicho momento ejerciendo funciones como Secretario General de la Unión de Naciones Sudamericanas (UNASUR), la noticia también causó repercusiones a nivel internacional: evidencia de ello fue la concurrencia a su funeral de siete Presidentes de Sudamérica, de todos los colores y extracciones políticas.

Sin lugar a dudas, el ex-Presidente dejará una gran huella en la historia argentina como una de las figuras protagónicas de la década. Continuó con el cambio de modelo que había comenzado en el interregno de Duhalde, ayudó notablemente a reconstruir la autoridad institucional que había quedado fuertemente dañada luego de la estrepitosa caída del gobierno de De la Rúa, y promovió grandes cambios en todos los aspectos. En la economía favoreció un tipo de cambio competitivo, supo mantener una política de superavits de balanza comercial, llevó adelante una agresiva renegociación de la deuda externa y desoyó la tutela de organismos internacionales como el FMI. En lo institucional, forzó un recambio en la Corte Suprema de Justicia de la Nación (altamente cuestionada en ese entonces), promovió la reapertura de los juicios por delitos de violación a los derechos humanos a los integrantes de la Dictadura, y frenó el proceso privatizador, recuperando algunas empresas estatales como Correos Argentinos.

Pero más allá de los aspectos positivos y negativos (inflación, sospechas de adulteración de índices oficiales, etc.), el ex-Presidente construyó una nueva fuerza política con capacidad de gestión que continuó su Sra. esposa, la actual Presidente Cristina Fernandez. Por el peso de su figura, la "sombra" de Kirchner siempre estuvo presente en la forma que el público percibió la Administración de Cristina.

El gobierno de la primera mujer elegida como Presidente de nuestro país comenzó con una grave crisis desatada en virtud de un cambio en el régimen de derechos de exportación a los cereales (que implicaba una considerable elevación de las tasas), exacerbada por una pésima campaña de comunicación. Luego de quedar severamente debilitado su gobierno y dañada su imagen en la opinión pública, en lugar de replegarse, Cristina se embarcó una audaz agenda de gobierno que promovió cambios aún más radicales que los ocurridos en la presidencia de su marido. Así, se gestaron (y se aprobaron) la re-estatización del Sistema Previsional, la Ley de Medios Audiovisuales y la ley de Matrimonio Igualitario. Néstor Kirchner, lejos de mantener un perfil bajo, fue un gran combatiente en todas esas luchas y quizás el ideólogo e impulsor principal de las mismas.

Ese estilo combativo y confrontativo, posiblemente se forjó en los primeros años de su gestión, al encontrarse en una situación de debilidad política que requería de medidas extremas y golpes de efecto que lo ayuden a posicionarse. En efecto, Kirchner asumió la presidencia con el porcentaje más bajo de votos de la historia, pesaba tras de sí el "padrinazgo" de Eduardo Duhalde, y carecía base propia de legisladores y funcionarios. Estaba todo por construírse. El desastre de la crisis del campo, sumado a las grandes batallas libradas a posteriori, acentuaron aún más dicho estilo.

Como todas las situaciones límite que definen el carácter y la personalidad de los seres humanos, aquellos días en los cuales la necesidad requería una forma agresiva y una lógica dicotómica de construcción, dejaron una marca indeleble en su persona dificultando en gran medida un cambio hacia una posición más moderada.

Su muerte causó una gran conmoción, sin dudas. Al igual que con el paso a la eternidad del Ex-presidente Alfonsín, tanto la opinión pública como sus adversarios redimensionaron sus aspectos positivos y dejaron en segundo plano las críticas. El multitudinario funeral de Estado dió un claro ejemplo del resurgimiento de su imagen. El efecto positivo alcanzó a su viuda. De un magro 30% de imagen positiva, las últimas encuestas arrojan guarismos cercanos al 60%.

La muerte desde siempre ha configurado el gran enigma existencial de cada uno de los seres humanos. Consciente o inconscientemente nos pega en lo más profundo de nuestro ser. Y del mismo modo, la muerte de un regente, o de un miembro de la familia de un regente también lo hace. Este paradigma o arquetipo es tan profundo y tan arraigado en nuestra cultura que dificilmente podamos analizarlo en la totalidad de su complejidad.

La imagen o arquetipo de la viuda regente, está dotada de una gran fuerza y simbolismo. Evoca en primer lugar a la Diosa egipcia Isis, quien con amor y fidelidad lloraba a su difunto esposo Osiris, y velaba por su resurreción. De éste modo, la cuestión de la feminidad deja de percibirse como un factor y pasa a ser un elemento de fortaleza (en la medida que demuestre templanza, devoción y dulzura). No sólo dentro del paganismo encontramos símbolos que apoyan a Cristina. También dentro de la liturgia cristiana existen fuertes imágenes femeninas que dan cuenta de ésta situación.

La Virgen María, mujer signada por la tragedia de haber perdido a su propio Hijo, había sido fecundada por el mismo Dios, con lo cual su situación se asemeja en gran medida a la de una Viuda: era madre sin la presencia terrenal del padre. Latinoamérica y en especial nuestras clases populares rinden especial culto y devoción a la Virgen Dolorosa: quizás en el dolor de la Virgen nuestro pueblo se identifica el evocar las numerosas injusticias y pérdidas sufridas a lo largo de su historia. La devoción mariana por otra parte, quizás haya sido una manera de resignificar y adaptarse a la nueva forma de percepción de la trascendencia tomando elementos preexistentes. Los cultos pre-hispánicos que dedicaban especial importancia a la "Pachamama" o madre tierra primordial, posiblemente encontraron y transmutaron dicha fe en la fe y amor hacia la Virgen.

A éstos arquetipos, deben sumarse los sentimientos de empatía natural en cada ser humano. De ésta manera, la viudez de Cristina provocó algo que pocos días antes de la muerte de su marido era impensado: una especie de re-conexión en su carácter humano. Su tragedia personal logró renovar los vínculos entre ella y la gente, que en lugar de percibirla distante, hablando siempre el púlpito, aleccionando con su discurso e incluso con cierto grado de soberbia -como retando-, pudo verla en su dimensión más humana: también era mujer, madre, esposa, viuda.

En éste mes sin Kirchner, Cristina ha dado señales que parecieran indicar que tomó nota de ésta situación: los medios ya apuntan que aún habiendo tenido intensa actividad, no nombró al Grupo Clarín ni ha endilgado las duras críticas a los sectores que solía hacer. Fuera de lo discursivo, se decidió el regreso del FMI, se han dado señales de preocupación por el INDEC, se ha reabierto la exportación de maíz, y se ha avanzado para un acuerdo con el Club de París. También es importante un mínimo -pero real- distanciamiento con el ultra-cuestionado líder de la CGT, Hugo Moyano.

Que éstos indicios constituyan verdadero cambio de concepción en el modo de ejercicio del poder y no meras concesiones sólo dependerá del tiempo. Pero las condiciones para dicho cambio resultan óptimas, por cuanto -como hemos visto- la situación actual le ha otorgado a la Presidente una fuerza que le permitirá llevar adelante una modificación y una transición de un modelo confrontativo hacia un modelo de construcción basado en el consenso y en el diálogo.

Patricio E. Gazze

viernes, 27 de febrero de 2009

Barbarie vs. Civilización


Ésta semana fuimos testigos una vez más de la faceta más deplorable del Sr. Alfredo De Angeli: su patoterismo. Ésta vez las víctimas fueron los empleados y clientes del Banco de Entre Ríos S.A. (BERSA) de la localidad entrerriana de Hasenkamp. (ver notas en la prensa: diario perfil.com / diario clarin.com / infobae.com)

Al igual que su contraparte desde la otra vereda(me refiero al Sr. Luis D Elia), el Sr. De Angeli no dudó en llevar su reclamo a las vías de hecho y tomar la sede bancaria para solicitar entre otras cosas, una refinanciación de las deudas. El otrora "héroe" del conflicto de la resolución 125 y vitoreado como "ejemplo" por muchos pseudos intelectuales ha demostrado nuevamente su verdadero espíritu que dista mucho de lo que podríamos calificar como "civilizado", "cívico" o "democrático".

Claro que dentro del esquema típicamente maniqueo de pensamiento de la clase media argentina, dicha actitud no es tan reprochable como la del otro bravucón mediático (Don D Elia) la cual todo el mundo saliera en su momento al unísono a denunciar. Pareciera que el Sr. De Angeli tiene licencia para ser "bárbaro", quizás originada en cierta simpatía que causa, incluso sus reiterados errores en el uso del idioma castellano son vistos con ternura por la incoherencia de algunos.

Tanto De Angeli como De Elia comparten una modalidad que daña seriamente el modo de vida republicano y democrático, el "patoterismo". Ya sea tomando una comisaría o un banco, con doscientos productores rurales asentados bajo la consigna "de acá no nos vamos hasta que nos den una solución" (ver nota en perfil), o liderando a una horda de beneficiarios de planes de asistencia social para causar desmanes en una comisaría, la acción y el fundamento en ambos "lideres(?)" es idéntica.

Quizás lo más triste no sea el hecho en sí de las bravuconadas o patoterías cometidas por éstos conciudadanos, sino que con éstas barbaridades cosechen tantas adhesiones en la población. Quizás sean una señal de alarma de actitudes poco republicanas, poco respetuosas hacia el prójimo que están instaladas en lo más profundo de nuestro ser social. Creo que ésto demuestra también lo mucho que nos cuesta a los argentinos elegir líderes o referentes sensatos, con actitudes y praxis constructivas en lugar de líderes exhibicionistas, mediáticos, violéntos y polemistas.

Y con ésto no quiero justificar ni equiparar a De Angeli con D Elia, pues posiblemente éste último sea mucho más violento y autoritario que el lider de la FAA de Gualeguaychú (especialmente en lo personal repudio fuertemente sus muy lamentables declaraciones sobre el Estado Israel que denotan un terrible grado de antisemitismo) pero generalmente los medios masivos de comunicación y la gente dispensan a éste el trato que se merece, mientras que a De Angeli lo presentan como un "señorito inglés". En rigor de verdad, la actitud del ruralista hacia los conflictos es idéntica a la del piquetero oficialista: violencia, intransigencia, inflexibilidad y tremendismo.

Afortunadamente los otros referentes de la dirigencia rural, en especial el presidente de la Sociedad Rural, han dado una muestra de mesura y sensatez acertada (Biolcatti: "La toma de un banco es un exceso y es condenable" / "Sorpresa en la dirigencia rural por el accionar de De Angeli"). Ésto confirma lo que ya expusiera en la nota "Blancos, Grises y Negros" al reflexionar sobre el fin del conflicto de la 125, cuando sostuve que la dirigencia rural contaba con dirigentes verdaderamente sensatos como por ejemplo Luciano Miguens que fueron opacados por la figura del más combativo y radical De Angeli.

Recordemos además que la toma del BERSA no es un acto aislado dentro del "curriculum" de De Angeli, ya que no necesitamos remitirnos a la crisis agropecuaria para encontrar otros ejemplos de su bravuconería: también es de público y notorio conocimiento su participación en los ilegítimos e inconstitucionales bloqueos a las vías de acceso con la hermana República Oriental del Uruguay: el piquete de Fray Bentos. Evidentemente, para éste señor la violencia, el pisotear derechos ajenos y organizar piquetes es más que una "ultima ratio" sino que constituye un modus operandi al cual comprende como "normal".

Es por ello que escribí esta pequeña reflexión, para que todos, a la hora de elegir nuestros referentes o líderes, tratemos de localizar e individualizar aquellos quienes tengan mayor capacidad de diálogo, de tolerancia y de verdadera virtud republicana. Sólo de ése modo venceremos finalmente a la barbarie que es la causa de nuestro retraso. Siempre parece que los argentinos vemos la barbarie "fuera de sí", o "en el bando de enfrente" y no hacemos nada por tratar de solucionar los desmanes que causan los bárbaros, patoteros y bravucones cuya barbarie, patoterismo o bravuconada nos conviene, nos beneficia o nos genera simpatía.

Patricio E. Gazze


miércoles, 11 de febrero de 2009

Se acomodan las fuerzas políticas en Argentina.


Es loable la actitud constructiva y coherente que han tenido los referentes políticos Mauricio Macri, Felipe Solá y Francisco de Narváez en la reunión mediante la cual formalizaron una alianza de cara a las elecciones legislativas de medio-mandato que tendrán lugar éste mismo año.

Es loable, pues estos líderes han aprendido a dejar de lado sus aspiraciones y ambiciones personales cediendo protagonismo y se han embarcado en un proyecto en común. A la vez, coherente, dado que a grandes rasgos podríamos decir que comparten un mismo ámbito del espectro político. Esto los diferencia del gran fracaso que fue la “Alianza” de De la Rúa, en la cual se habían conglomerado referentes de tanto la derecha y la izquierda sin acordar siquiera una serie de puntos en común dentro de la agenda política. Su único punto de contacto fue la férrea oposición a un proyecto político que estaba cosechando muchas voces en disconformidad. Esto luego afloró cuando el Presidente De la Rúa no tuvo consideración por sus aliados para formar el gabinete, y en la forma que encabezó la Administración General del país.

Nuevamente, y como ya hiciera referencia anteriormente en otras notas ( ver nota del 4 de junio de 2008) ésta alianza es saludable para el sistema político Argentino: es necesario que exista un gobierno fuerte y que sepa hacer valer su autoridad garantizando la gobernabilidad y a su vez, una oposición igualmente fuerte y cohesionada que observe y vigile al gobierno de turno, ya que el poder sin controles derivará necesariamente en corrupción –esté quien esté ejerciéndolo-. Como a los argentinos nos gustan mucho los extremos hemos pecado por falta y por exceso, hemos sido testigos de gobiernos centrales que han gobernado sin oposición (dado que la misma estaba fragmentada hasta casi el infinito) y también hemos tenido un gobierno que había perdido toda autoridad incluso llegando a decretar un estado de sitio que nadie respetó y fue el preludio de su propia caída.

Es por ello que creo que es lógico y coherente que las fuerzas de centro-derecha y de centro se agrupen, y puedan dar una respuesta coherente y concreta al electorado que opte por incrementar el poder de vigilancia de la oposición al gobierno actuante, y esto también ayudará a un equilibrio en el plano ideológico ya que a la Administración actual podríamos ubicarla dentro de lo que sería modernamente una izquierda moderada. (en el mismo espectro estarían el Partido Socialista, el ARI de Macaluse, etc.)

Esto creo que hace más interesante el panorama hacia 2011 ya que con una coalición de centro, centro-derecha, la izquierda deberá ser cautelosa para encolumnarse hacia el sector dentro de su ámbito que mayor cantidad de apoyos coseche, caso contrario caerá en la fragmentación que hará más factible aún su derrota en 2011. El electorado tendrá entonces la posibilidad de elegir entre dos opciones con bases sólidas (izquierda, PS o FPV y PRO, Justicialismo Federal, Recrear). De consolidarse ésta tendencia no sería descabellado pensar que los dos principales candidatos para 2011 sean Macri vs. Binner, o Solá vs. Cristina Fernández o aún De Narvaez vs. Néstor Kirchner.

Pero ello también puede frustrarse ya sea por a) que el Justicialismo vuelva a dar una cabal muestra de su habilidad para adaptarse y presente a un candidato que neutralice la nueva agrupación de las fuerzas de centro-derecha, como podría ser Carlos Alberto Reutemann, o también por b). el crecimiento de la figura de Lilita Carrió quien hábilmente ha sabido transmutar su imagen, oscilando entre la izquierda y la derecha según las apetencias del electorado. Ambas opciones tendrían la desventaja de quebrar la saludable tendencia hacia una conglomeración de izquierda moderada que se alterne con una conglomeración de centro derecha en el gobierno, controlándose mutuamente y que traería aparejada necesariamente la necesidad de una verdadera negociación y puesta en marcha de un proyecto de Estado a largo plazo, dejando sentado una serie de puntos básicos en común sobre los cuales trabajar sin modificarlos cada cuatro años.

Otra desventaja, especialmente en el caso de Lilita, sería la de incurrir en una reedición de lo que fue la Alianza de De la Rúa, y en caso de llegar a ser gobierno, presentar graves defectos en la gobernabilidad.

De todos modos, el gesto de por sí es esperanzador ya que demuestra la posibilidad de diálogo y coordinación de los actores políticos para solucionar los problemas de la Argentina. Espero que ésta alianza fructifique y que ayude a dar mayor estabilidad al sistema político. Tal vez, el triunvirato Macri-De Narvaez-Solá ayuden a coordinar las fuerzas de la oposición para negociar con Cristina un acuerdo del Bicentenario que incluya a todos los sectores de la sociedad y podamos realmente en 2010 celebrar un nuevo punto fundacional para recuperar la grandeza que merece nuestra Patria.

Patricio E. Gazze

lunes, 4 de junio de 2007



Gano Macri en Capital....

Se consolida la centro - derecha Argentina, surgiendo tal vez un acomodamiento del sistema político actual. Por un lado la Centro Izquierda de Kirchner y sus aliados, y de a poco se va formando un bloque de Centro Derecha (más allá de cualquier confusión linguística que pueda darse por el nombre de la fuerza "PRO"... que puede aludir a lo que convencionalmente se denomina progresismo, que se ubica a la Izquierda del arco político, ya que en éste caso se ubica más en la centro derecha, dentro de la línea histórica de los partidos conservadores, ej. Partido Republicano Americano, el partido de Sarkozy en Francia, etc.) Esto es saludable para el sistema de balance institucional de fuerzas, y esperemos que se ciñan a sus plataformas los distintos operadores del sistema. Sinceramente el éxito de Macri es rotundo y tal vez en parte se deba a su postura dialogista y no confrontativa. Esperemos que realmente sean sinceras esas palabras por el bien que le podrían hacer a la Democracia y al País. También esperemos que asi como esto afianza el control interno del Sector Publico, se logre un control férreo entre lo Publico y lo Privado. Bueno los porteños ya tienen a su Jefe de Gobierno. En nuestra querida Santa Fe restan las internas abiertas y obligatorias y finalmente las elecciones generales, y posteriormente las Nacionales.